Y siguió …
Después vinieron otros paisajes: más oscuros, más sucios, más reales. Ya no había bruma, sino sangre. Ya no había linajes nobles, sino traiciones familiares. El amor no era refugio, sino arma. Y el pasado, lejos de redimirse, se volvía un peso imposible de cargar.
Así fueron creciendo las voces. Algunas buscaban venganza. Otras, verdad. Todas cargaban con algo que no se puede soltar sin perderse un poco en el intento.
Y sin buscarlo, las historias se fueron uniendo. Por el dolor, por la pérdida, por esa obsesión con lo que no se dice pero se siente.
Soy Pampa Blake. Escribo novelas que no buscan consuelo, sino verdad. Me interesan las historias que raspan, los personajes que arden por dentro, los silencios que dicen más que los diálogos.
Nací en un lugar donde la tierra nunca se termina y el horizonte siempre promete algo más. Tal vez por eso escribo con la memoria encendida y la emoción a flor de piel. No busco héroes, sino personas rotas que siguen caminando. A veces entre espadas y brumas, otras entre sangre y traición.
No escribo para escapar. Escribo para quedarme. Para nombrar lo que duele, lo que se pierde, lo que no se puede olvidar.
Gracias por llegar hasta aquí. Ojalá alguna de mis historias te acompañe más allá de la última página.